Saltar al contenido

Información sobre la enfisema: Síntomas y signos

Los signos y síntomas de enfisema

Los síntomas de enfisema varían de leves a graves e incluyen falta de aliento (disnea), tos y dificultad para respirar cuando se hace algún esfuerzo (por ejemplo, ejercicio). El enfisema es una enfermedad crónica (de larga duración), enfermedad progresiva, lo que significa que los síntomas suelen empeorar con el tiempo.

12

Debido a que el inicio de la enfermedad es gradual, muchos casos no se diagnostican hasta que se ha producido un daño irreversible. Los episodios de empeoramiento de los síntomas (llamados exacerbaciones) son comunes en los pacientes con enfisema. Las exacerbaciones son más frecuentes en la enfermedad avanzada.

Otros síntomas del enfisema incluyen los siguientes:

  • Cianosis (coloración azulada de los labios, la punta de los dedos, y la piel; causada por niveles bajos de oxígeno [O2] en la sangre)
  • El edema (hinchazón; comúnmente en los pies y los tobillos)
  • Fatiga
  • Los dolores de cabeza (especialmente al despertarse por la mañana como consecuencia de la retención de dióxido de carbono [CO2] durante el sueño)
  • Pérdida de peso

Los pacientes que tienen enfisema suelen tener bronquitis crónica también. Los resultados de la bronquitis crónica en una tos está presente durante al menos 3 meses durante 2 años consecutivos.

Los signos de enfisema incluyen los siguientes:

  • pecho de barril (es decir, el cambio en la forma del pecho causado por la ampliación de los pulmones y de la pared torácica y la utilización ineficaz de los músculos de respiración)
  • Sibilancias durante la inhalación, disminución de los ruidos respiratorios y ruidos cardíacos distantes (a menudo ayuda un estetoscopio)
  • movimiento irregular de los músculos respiratorios (por ejemplo, excursión inspiratorio)
  • períodos prolongados de exhalación y gruñidos durante la exhalación
  • Vibración del pecho durante hablar (llamado frémito táctil)

A medida que avanza el enfisema, muchos pacientes experimentan dificultad para respirar ante la menor actividad o incluso mientras están quietos. A menudo exhiben la respiración con los labios fruncidos, que es una manera de hacer más eficaz cada respiración.